Para ser una leyenda hay que hacer muchas cosas, tiene que haber mucho carisma, se tiene que tener talento, hay que perseverar, no hay que hacer caso a comentarios pendejos, hay que sacrificar muchas cosas, en verdad es un pedo ser una leyenda, por eso no todos podemos ser leyenda, muchos nos perderemos entre un chingo de gente, otros no trascenderemos de estar en el recuerdo de nuestros amigos, y a otros no nos quedara de otra mas admirar a las leyendas existentes.
Todo lo anterior lo reflexionaba el día que fui al concierto de Metallica en el foro sol, en verdad esos cabrones son unas leyendas, el ver a tantos weyes coreando sus canciones, chingomil cabrones con su puño arriba en forma de cuernos, en verdad dan envidia, pero muchos sabemos todos lo que han hecho para llegar a ese estatus de leyendas, le han trabajado mucho, aparte del gran talento que tienen, y creo que cubren con mucho los requisitos que mencionaba al principio, no me quiero poner melancólico, pero en ese concierto Metallica demostró porque son unas leyendas vivientes del rock, al grito de “MASTER…MASTER…” todos les reconocíamos, porque al menos para mi han sido una inspiración.
Gracias la inspiración que me dieron de al menos tratar de evocarlos fue que forme una banda, cuando en un ensayo tocamos una rola de ellos me siento como Lars en la batería, cuando canto Sandman me siento como James, puede parecer muy cursi esto pero en verdad esos weyes inspiran muchas cosas, liberación, poder, ira reprimida, anhelos de destrozar cosas, esa es la finalidad de la música “Transmitir sentimientos, compartir ideas”, aparte vibrar al escuchar ese requinto de Kirk, o el punch del bajo de Trujillo, uhhta que buena vibra sentí aquel día, se sentia que todos los asistentes éramos uno solo, lo chido fue que esa vibra emanaba de cuatro talentosos cabrones.
Cuando tocaron Creeping Death, chale se sentía el poder, era como sentirse joven de nuevo, cuando tocaron Nothing Else Matters, la vibra era compartida, neta que se veía en cada rola el camino recorrido de cada una de sus presentaciones, su experiencia, el dolor y alegría de cada disco. No es gratis que sean una leyenda, cada disco, sobre todo los primeros cinco son de lujo, fue algo nunca antes visto en la historia del metal, no en esos años, ahora cualquier wey puede presumir de metalero, en esos años había que tener webos y actitud para tocar esa música de dioses llamada Heavy Metal, no era que cualquier chamaco pedorro diera de brincos en el escenario, Metallica convirtió al Metal en una religión, su música entorno a este culto maldito, los verdaderos fans, todo eso construyó la leyenda, la calidad de sus trabajos, algunos casi irreproducibles para otros a la perfección como el disco de AND JUSTICE FOR ALL… que discaso, denota ese odio a todo y contra todos, algo tan necesario para hacer algo en esta pinche vida.
Creo que fuimos afortunados los que estuvimos esa noche, los que pudimos recordar un chingo de cosas, yo por ejemplo recordé que conocí a Metallica gracias a mi carnal, estaba tan chavo que ni siquiera sabia que era Heavy metal, simplemente escuche Master of Puppets y me dieron ganas de agarrar una escoba y pegarle a cuanto cabrón se me acercara, de ahí nada fue igual, cada casete (Que en ese entonces era para lo que me alcanzaba) de Metallica me sorprendía mas y mas, hasta que pude disfrutar nota por nota, hasta que me senté en una batería pensando en poder tocar un día a la perfección ONE o Am I Evil, hasta que llegue al foro sol a ver esa leyenda que se llama METALLICA….
Cochis

casi lloro y es enserio...
ResponderEliminarSaludos.